lunes, 23 de agosto de 2010

APOLOGÍA AL NACIONALISMO COLOMBIANO


“Nuestra generación se formó en una época de anarquía intelectual. Después de un prolongado periodo de conciliación y tolerancia realizado por la generación de lo relativo, nada más difícil que llegar en este medio a convicciones fuertes, tranquilizadoras y saludables.”[i]

Estamos todos, en una sociedad nihilista, conformista i materialista, resultado de un profundo cambio en la identidad popular, inducido por las circunstancias que hemos tenido que atravesar. Hemos olvidado nuestros principios, hemos olvidado nuestra tradición, nuestra historia, i por ende nuestro futuro también nos es incierto.

Todo esta confluencia de circunstancias, negativas todas, nos han llevado a ser en la actualidad, un país del tercer mundo que prefiere el libre comercio ante el autoabastecimiento, del cual sin duda seríamos capaces con todas las riquezas de las que somos poseedores, ya otras potencias como Alemania, Italia, Brasil, España, Egipto, Estados Unidos, entre otras, han logrado posicionarse en el mundo, apropiándose del lugar que merecen en la comunidad internacional, dándole preponderancia a la fuerza del trabajo de su pueblo, i aprovechando los recursos que sus tierras les han brindado, casos sui generis, que se han atrevido a apostar por una política corporativista de estado, en la cual el trabajador tiene su merecida remuneración, sin ser disminuido por la exagerada plusvalía con la que el dueño de los medios de producción se apodera en modelos capitalistas.

No pretendo yo, hacer apología a ningún socialismo, sino a una sociocracia, modelo que bien el positivista francés August Comte comenta en el catecismo positivista, que bien cita el manizaleño Silvio Villegas:

Venimos pues, de una manera franca, a salvar el occidente de los males que lo afligen: la democracia anárquica y la aristocracia retrógrada, para construir, en lo posible, una verdadera sociocracia que haga directamente concurrir a una común regeneración todas las fuerzas humanas, aplicada cada una según su naturaleza. En efecto, los sociócratas, no somos ni demócratas ni aristócratas. A nuestro modo de ver la respetable masa de estos partidos tan opuestos representa empíricamente por un lado la solidaridad, por el otro la continuidad, entre las cuales el positivismo establece profundamente una subordinación necesaria, acabando con su deplorable antagonismo. Pero aunque nuestra política se eleva igualmente sobre aquellas dos tendencias incompletas e incoherentes, no hemos de reprobarlas ambas en igual medida. En treinta años que cuenta de duración mi carrera política i social, no he dejado de sentir un profundo menosprecio a lo que se ha llamado en nuestros varios regímenes la oposición, así como una secreta afinidad con los diversos constructores. Aún los que pretendían edificar con materiales viejos i gastados, me parecieron constantemente preferibles a los demoledores, en un siglo como el nuestro, cuya principal necesidad es la general construcción. A pesar del atraso evidente de nuestros conservadores oficiales, nuestros revolucionarios me parecen todavía más distantes del verdadero espíritu de nuestro tiempo.[ii]

En este fragmento, podemos ver la base intelectual de Charles Maurrás, quien crearía La Acción Francesa, fundamento ideológico éste del nacionalismo corporativista que aparecería entre los Siglos XIX i XX sobre la fas de la tierra.

En el fragmento anteriormente expuesto, se apreciaría la tendencia tradicionalista de Comte, que perduraría en las ideologías de ésta derivadas, puesto que habla de la necesidad de conservación identitaria, aunque retrógrada, ante la hecatombe anárquica, pues es necesario conservar para reformas, dirían los Leopardos que toda reforma requiere una base prima. Pero no es un tradicionalismo de tinte conservador; del que en Colombia era abanderado “el Monstruo”, Laureano Gómez; sino que es de un tinte nacionalista, por lo cual es un tradicionalismo que sale de los centros educativos, de las universidades, pues en palabras del político uruguayo de magna grandilocuencia José Enrique Rodó: El espíritu de la juventud es un terreno generoso donde la simiente de una palabra oportuna suele rendir en corto tiempo, los frutos de una inmensa vegetación.[iii] Es la juventud el descubrimiento de un horizonte inmenso que es la vida parafraseando a Renán, i es por esto que es la juventud, en la cual hasta la idea más tradicionalista, toma forma de acción prontamente, i no se queda en un simple concepto. Así de las universidades públicas germinaron entonces, con la simiente de Maurrás, genios políticos que llegarían a manejar importantes medios de comunicación, a conformar el senado de la república, i en ciertos casos aspirar a la presidencia de la república resultando con una prematura muerte, casos extremos éstos como los de Jorge Eliecer Gaitán i Gilberto Alzate Avendaño, i otros no tan recordados como Fernando Londoño Londoño, Silvio Villegas, Eliseo Arango, José Camacho Carreño… uno de los cuales en su obra plasmaría la máxima del pensamiento Nacionalista colombiano:


“Frente a un estado sin moral, urge romper el orden legal. La historia es obra de las minorías enérgicas. La masa siempre sigue.”[iv]

Así pues, debemos recordar nuestra historia, para hacer de Colombia una patria Grande Libre i en Paz, eslogan éste de un grupo reaccionario contemporáneo. No podemos olvidar nuestra tradición hispanoamericana, no podemos olvidar nuestra historia gloriosa, donde previamente a la independencia ya nos caracterizábamos por ser reaccionarios, tradicionalistas, i nacionalistas.

La evolución histórica de este pensamiento en Colombia comprende por ejemplo al oidor Juan de Montaño, quien militaba en el “Partido del Rei” de origen hispano-indígena[v]. Así mismo podemos ver a José Antonio Galán, pregonando arriba el Rei,[vi] abajo el mal gobierno, a Agustín Agualongo quien moriría gritando “Si tuviese veinte vidas, estaría dispuesto a inmolarlas por la Religión Católica y por el Rey de España”,[vii] i desde nuestra era republicana e independiente han venido apareciendo generaciones de conservadores, tradicionalistas, nacionalistas, e incluso políticamente incorrectos, que se han opuesto al orden establecido derivado de la horrorosa revolución francesa con su liberalismo, su democracia, i sus bases del comunismo. Vienen a mi mente nombres como el de Don Sergio Arboleda, Don Rafael Núñez, Silvio Villegas, Jorge Eliecer Gaitán, Gilberto Alzate Avendaño, José Galat, Carlos Corsi, Luis Corsi, Fernando Vargas, el movimiento Tradición Familia i Propiedad, i muchos brotes de grupos nacionalistas contemporáneos.

Debemos apropiarnos de esa historia gloriosa, en el Siglo XX fuimos quienes introducimos ese espíritu en Latinoamérica, i en el Siglo XXI lo tenemos que rescatar, recuerdo las frases de Núñez ahora que veo la negación de la identidad colombiana, cuando se pretende aprobar el matrimonio homosexual, cuando se despenaliza el aborto en casos determinados, cuando se condena a militares inocentes i guerrilleros aspiran a la Presidencia de la República, cuando el revisionismo histórico es prohibido, cuando vendemos nuestra Soberanía a estados extranjeros, cuando reprimimos la libertad de consciencia… i entonces digo: Regeneración o Catástrofe!





[i] Villegas, S. (1935) No hay enemigos a la derecha. Editorial Zapata 15

[ii] Ibid 21-22

[iii] Rodó, J. E. (2000) Ariel Ediciones Cátedra S.A. 142

[iv] Villegas, S. (1935) No hay enemigos a la derecha. Editorial Zapata 39

[v] Corsi Otálora, L. (2010) Independencia Hispano – Americana ¿Espejismo Trájico? Luis Corsi Otálora 25

[vi] Ibid 37

[vii] Álvarez, Jaime, S.J.(1996) Agustín Agualongo Manual de Historia de Pasto, Academia Nariñense de Historia, Graficolor,. 223



martes, 17 de agosto de 2010

RENÉ GUARÍN CORTÉS FUE DEL M-19



No le demos más alargues. RENÉ GUARÍN CORTÉS, defensor de Derechos Humanos y principal acusador contra el coronel Alfonso Plazas Vega, por la supuesta desaparición de su hermana Cristina Guarín Cortés, es un secuestrador, miembro amnistiado de la guerrilla del M-19, mismo grupo narcoguerrillero que tomó a sangre y fuego el Palacio de justicia y que asesinó magistrados y civiles en los nefastos hechos de noviembre de 1985.

René Guarín, es en realidad un guerrillero del M-19, hoy amnistiado
René Guarín, el acusador más enconado del coronel Plazas, a quien señala con su dedo acusador ante los medios de comunicación que le han dado espacio a este hombre, cliente del colectivo de abogados Alvear Restrepo, no es más que un secuestrador, un guerrillero amnistiado que, con el silencio cómplice de ONG y de Gustavo Petro, Antonio Navarro, Vera Grabe, Carlos Franco, Otty Patiño y otros guerrilleros amnistiados que fueron sus compañeros de delito, viaja hoy por el mundo como un defensor de los Derechos Humanos fingiendo ser víctima de delitos de Estado.


Enterarnos no fue sencillo. Todo comenzó con un mail que nos llegó donde se nos informaba de que este Guarín habría presuntamente participado en un secuestro de un importante empresario en Bogotá. La fecha que nos dieron estaba errada, pero por fortuna yo conocía al empresario. Lamentablemente había fallecido hacia varios años.

Sin embargo, todavía vivía un amigo mutuo, quien me informó que el secuestrado no había sido el empresario, sino un hijo suyo que tuvo que salir del país por obvias razones. Me comuniqué con él y, aunque me advirtió que no quería dar entrevistas sobre este hecho –que quería olvidar a toda costa- me informó la fecha de su secuestro. Y me dio un dato aún más valioso: Recordaba perfectamente que sus secuestradores eran del M-19, recordaba al conductor del auto en lo que subieron, recordaba que este conductor se llamaba René Guarín Cortés, y estaba seguro de que este pillo había sido amnistiado durante el gobierno de Virgilio Barco.

Detalle del facsimil de prensa donde registra que el guerrillero Guarín es capturado
Solicité información al Consejo Superior de la Judicatura, que todos sabemos que son cercanos a la izquierda, pero ellos no quisieron suministrar ninguna información. Embolataron el Derecho de Petición.

Pero con los datos suministrados por la víctima, el resto fue relativamente sencillo. El hecho figura con lujo de detalles en la prensa de la época, año 1988. Y también conseguimos el documento donde se listan a varios guerrilleros amnistiados del M-19 y las FARC. Allí figura el guerrillero René Guarín Cortes, con la cédula de ciudadanía No. 79.284.960 (la misma que registran los medios de comunicación con referencia a la identidad del secuestrador capturado). Su nombre aparece junto al de Vera Grabe y el de Carlos Ramón González Merchán (del Partido Verde).

Uno se pregunta qué hay detrás de todo el montaje contra el coronel Alfonso Plazas. Y la respuesta es sencilla: El M-19; la misma alianza entre guerrilla y narcotráfico que se tomó el Palacio de Justicia para asesinar magistrados y destruir procesos contra los narcotraficantes, quiere la cabeza de Plazas Vega.

Hoy tenemos todo mucho más claro. Cristina del Pilar Guarín, la hermana de René Guarín, había ingresado a trabajar en la cafetería del Palacio de Justicia. Y bajo esa máscara de que esta mujer era una humilde empleada, su hermano, con la asesoría del colectivo de abogados Alvear Restrepo, con abogados que desde años antes estaban vinculados con guerrilleros del M-19, montó una obra de tragedia griega para gritar al mundo entero que su pobre hermana, una sencilla y pobre mujer, había sido asesinada y desaparecida por el coronel Plazas Vega. Pero olvidó mencionar este René Guarín, que él mismo es un secuestrador, un guerrillero del M-19 que fue amnistiado por el gobierno de Barco.

Cristina del Pilar Guarín tampoco era una sencilla y humilde mujer. Era una graduada de Derecho de la Universidad Nacional, donde René Guarín también estudiaba Ingeniería de Sistemas. ¿Qué hacía una profesional trabajando como empleada en la cafetería del Palacio de Justicia…? ¿No es un poco extraño que la hermana de un guerrillero del M-19 entre a trabajar en un puesto por debajo de su nivel, de bajo perfil, en un edificio que quince días después de su fecha de ingreso, sería tomado salvajemente por el grupo guerrillero donde militaba su hermano René Guarín..? ¿No es extraño que el abogado defensor de Petro (miembro del M-19), Rafael Barrios Mendivil, miembro del colectivo de abogados Alvear Restrepo, sea hoy quien acusa a Plazas…?

Con este importante dato, es lícito preguntarse si Cristina del Pilar Guarín no fue también una guerrillera que el M-19 colocó en el Palacio de Justicia con el propósito de hacer inteligencia y pasar informes a la guerrilla donde también militaba su hermano.

Por eso es que entendemos que Iván Cepeda y otros pretendidos activistas de Derechos Humanos, brindan tanto apoyo a la lucha de este peligroso personaje al que los medios de comunicación le visten como defensor de los Derechos Humanos, y víctima de un crimen de Estado. Pero ya sabemos que René Guarín no es más que un cínico.

Un cínico que sigue siendo apoyado por sus compinches de la guerrilla. Gustavo Petro, Antonio Navarro, Vera Grabe, Carlos Franco, Carlos Ramón González y Otty Patiño –entre otros- nos deben explicación de habernos ocultado este importante hecho que seguramente habría dado otro giro. También nos debe explicación el otro guerrillero amnistiado León Valencia, otro que hoy da cátedra sobre derechos humanos.

El complot queda mucho más claro a la luz de estos descubrimientos. Y lo repetiremos hasta el cansancio: La narcoguerrilla y sus aliados están empeñados en inculpar falsamente a los militares que han asestado golpes a esta coalición macabra entre la guerrilla y el narcotráfico que ha infiltrado la justicia colombiana.

No de otra manera puede uno explicarse por qué la juez Jara, que condenó al coronel Plazas Vega a una pena de 30 años, haya sido nombrada juez a pesar de que su examen para el cargo la colocó entre las últimas personas. Ya puede uno explicarse por qué es nombrada también para el caso de Plazas Vega. Y por qué es sacada por el país, supuestamente para pagarle estudios en el exterior (algo que es irregular). La protegen de ser acusada de prevaricato. Esta juez luchó hasta lo último para que el coronel Plazas fuera llevado a una cárcel, lugar donde –según información de inteligencia militar- estaba todo previsto para que el coronel fuera asesinado. La juez Jara, que también le negó al coronel el derecho humanitario de asistir al funeral de su padre, tendrá que responder algún día por estas aberraciones. Ojalá nos diga algún día quién o quiénes la tienen en su nómina.

También se explica uno por qué la Fiscal Ángela María Buitrago se valió de testigos falsos, que no existen, para ensañarse contra el hombre que salvó al país de caer en poder total de la narcoguerrilla.

Otro asunto importante: René Guarín y sus compinches, cuando fueron capturados por el secuestro, tenían en su poder armas que ellos habían robado en un asalto a Nemocón, donde asesinaron a un agente. Y otro más: La otra capturada María Antonia Espitia, vivía en Zipaquirá, población donde operaba Gustavo Petro.

En este momento estoy escuchando que la noticia se le está dando al coronel Plazas en RCN radio.

Se le está diciendo al coronel Plazas que quien lo acusa falsamente de secuestro, no es más que un secuestrador…

Se le está diciendo que mientras él sigue recluido, sus acusadores, los mismos que se tomaron el Palacio de Justicia y masacraron a decenas de colombianos, hoy posan como defensores de los derechos, como senadores, gobernadores y hasta candidato presidencial.
Es aberrante todo esto.


http://www.periodismosinfronteras.com/rene-guarin-es-en-realidad-un-secuestrador-y-guerrillero.html