jueves, 19 de mayo de 2011

¿LIBRE CAMBIO?


En su existencia como Republica, Colombia ha sido víctima de la más nefasta ideología extranjera, la cual apelando a una libertad, materializada en un “Libre Cambio” destruyo una muy bien, hasta entonces, estructurada economía. Es así como ante sus engaños, se han realizado tres grandes aperturas: la de Simón Bolívar, la de Tomas Cipriano de Mosquera y la de César Gaviria, las tres, obviamente con los mismos funestos resultados, pero siempre defendidas y legitimadas por la oligarquía de turno; ahora dicha oligarquía pretende una cuarta apertura, que iniciada desde el gobierno Uribe y fielmente continuada por Santos, seguirá cabalmente las directrices de la Banca Mundial, en cuanto a los países subdesarrollados.


Para realizar dicha apertura, y con ello borrar toda la estructura solidaria del Imperio Hispánico, era preciso abocar “asombrosas” teorías, las cuales mágicamente convertirían a Colombia en una nación del primero mundo, pues como sostenía el inglés Adam Smith , el banquero David Ricardo y el neo-liberal Milton Friedman, entre otros, la teoría del libre cambio era la verdadera causa de la riqueza de las naciones europeas, pues solo abriendo sus mercados, los ciudadanos de cualquier país podrían llegar a la anhelada felicidad material.


Muy bien expresaba Rafael Uribe Uribe, años después, en el curso de la Conferencia pronunciada el 23 de octubre de 1904: “Toda Hispanoamérica ha sido víctima de publicistas europeos como Smith, Say, Bastiat, Stuart Mill, Spencer, Leroy Beaulieau y demás predicadores del libre cambio absoluto y de las célebres máximas “Laissez Faire, laissez passer” un mínimo de gobierno y un máximo de libertad. Mientras en el Nuevo Continente hemos venido aplicando hace tres cuartos de siglo esas lucubraciones, especialmente en lo económico, los países de esos escritores, Francia la primera, se han complacido en no escucharlos y en practicar todo lo contrario. De este modo, esas doctrinas han sido allá casi en todo, literatura para la exportación, que los americanos hemos pagado a doble costo: el precio de los flamantes libros y la apertura de nuestros mercados a los productos europeos… que los tienen ricos; acá nos hemos alimentado de idealismo etéreo, el manjar menos nutritivo que se conoce. Así estamos de pobres, flacos y desmirriados”.

Lo que ignora el pueblo, más no la plutocracia, es que dicha teoría es operada por las grandes potencias de un modo exógeno, pues éstas saben que la verdadera riqueza de una Nación radica en la protección a su economía interna, es así como el propio David Ricardo en calidad de parlamentario británico votó en favor de la protección de los cereales autóctonos frente a los de la competencia extranjera .



Al contrario de este, Bolívar descaradamente pronunciaba el 19 de junio de 1815 “Yo deseo continuar sirviendo a mi patria, para el bien general de la humanidad y para el aumento del comercio británico”. Y muy bien que lo hizo, pues luego de “independizarnos” firmaba la primera apertura económica refrendada luego en la Gran Colombia con el fatídico tratado de Amistad, Comercio y Navegación que a perpetuidad fue firmado en Bogotá el 8 e abril de 1825 . Muy bien decían en la época que en vez de independizarnos nos estábamos era hipotecando, pues era lógico que la ayuda prestada por la Pérfida Albión en la guerra de secesión, no iba ser en pro de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, muy bien se supieron cobrar con creces cada fusil y cada cañón, de ahí que Bolívar escribiera a Santander en septiembre e 1825 desde la Paz: “ Yo he decretado aquí que todas las minas perdidas y abandonadas pertenecen de hecho al gobierno para pagar la deuda nacional. Desde luego en Colombia se podía hacer lo mismo y venderlas todas a una misma compañía inglesa a cuenta de los intereses de la deuda nacional y no teniendo vergüenza, ni siquiera un pequeño sentido de pertenencia, escribía un mes después: “Usted me dice que ha arrendado todas las minas y he visto por los papeles públicos que se han dado tierras para colinas y vendido parcialmente todos los beneficios de que podía disponer el Estado. Yo he vendido aquí las minas por dos millones y medio de pesos y creo sacar mucho más de otros arbitrios y he indicado al gobierno del Perú que venda a Inglaterra todas sus minas, todas sus tierras y propiedades y todos los demás arbitrios del gobierno, por su deuda nacional que no baja de veinte millones ”.

Pero la infortunada amistad con Inglaterra no paraba ahí, pues ésta al haber inventado y desarrollado hace poco la maquina de vapor, tenia un considerable incremento en su producción, y a sabiendas que este excedente no podía ser puesto a disposición de venta interna, pues devastaría su economía, a razón que esta era mayoritariamente artesanal, idearon la grandiosa idea del “libre cambio” llegando así a la América antes española, millares de productos procedentes de la Gran Bretaña, a tal punto que los soldados “rebeldes” resultaron vistiendo uniformes ingleses .



Al hablar del tratado de “libre comercio” con Inglaterra, comenta, el sobresaliente ministro de la Gran Colombia, José Manuel Restrepo: “No hay duda que la mayor parte de sus exigencias fueron un abuso de fuerza por medio de la cual se adicionó el tratado de Colombia con la Gran Bretaña. De esta manera multitud de comandantes de los apostadores ingleses en los puertos de las nacientes repúblicas de la América antes española, se han erigido frecuentemente en dictadores y exigido convenios, que ellos, como en Cartagena, han llamado tratados, degradantes para los nuevos gobiernos, fundándose en la última razón de las naciones poderosas –la fuerza-“

El “libre cambio” fue tan oneroso para los ingleses que sus ventas subieron desde 56 millones de yardas en 1820 hasta 527 millones de yardas en 1860 éxito igualmente experimentado con el algodón, pues de 11 millones de libras registradas en 1785, se importaron hasta 588 millones para el año 1850, aumentos igualmente registrados en demás ramas, como la siderúrgica.

Evidentemente el éxito ingles no fue el mismo para el antiguo Virreinato de la Nueva Granada, pues teniendo en cuenta la costosa “independencia” con una impagable deuda externa y sumando a esto la “amistad y el comercio” ingles, se podía ver que en agosto de 1832 en el Constitucional de Cundinamarca apareciera en balance: “En la última decadencia (la industria) particularmente la provincia del Socorro, en donde multitud de familias que vivían de las manufacturas andan pidiendo limosna y muchas han muerto de hambre ” con la misma tristeza se podía leer la carta escrita por el Dr. Alamo, jefe de policía a Simón Bolívar: “Nuestros artesanos, con sus discípulos y oficiales se han abandonado al ocio y aún a las maldades, en términos que los presidios y cárceles están llenos de hombres que hemos conocido en otro tiempo de conducta regular y laboriosa. Esto da horror, mi general, de noche se encuentra por las calles porción de mujeres cambiando silletas, mesas, cajas y demás muebles por comida y casi no se enciende la lumbre en Caracas, de ahí que el general Francisco de Paula Santander, al analizar detenidamente el miserable estado económico de la naciente República, escribiera el 19 de enero de 1832 a Vicente Azuero: “Por Dios, abandonen la teoría del comercio libre, quiero decir, en que todos los productos y manufacturas extranjeras deben ser introducidas sin restricciones ni recargo de derechos. La práctica de todas las naciones maestras en comercio están en oposición a tales teorías… protejan pues nuestras miserables fábricas y artes, no excluyendo absolutamente sino poniendo restricciones a los artefactos y productos extranjeros que nosotros también producimos o podemos a poca costa producir.

De la misma manera, José Ignacio Márquez, su vicepresidente, en el curso de la convención constituyente de octubre de 1831, apelaba por la intervención de un Estado “Justo y Paternal” encaminado a “procurar y promover la riqueza pública” y a “quitar los estorbos” que se opongan a los manantiales de los cuales brotan agricultura, artes y comercio

.
Por ello, y ante el legado bolivariano, el binomio Santander-Márquez, una vez en el poder, siempre reclamaban por un Estado Interventor, pues era natural que si se quería beneficiar el comercio interior, y con ello a los colombianos, era preciso colocar cuanta traba fuese posible al comercio extranjero, más aún prohibirle la entrada a productos que por su naturaleza eran autóctonos o de fácil elaboración, y con ello multiplicar el consumo y producción de la devastada económica interna, y aumentar así la riqueza de la nación.

Dichas medidas tuvieron rápidamente su repercusión en la economía, pues la Nueva Granada en 1830 y 1845 velozmente se iba colocando a la cabeza de la industrialización latinoamericana, pues como ejemplo, su siderúrgica de Pacho se había colocado como una de las más avanzadas plantas en Suramérica .
Igualmente fueron tomadas varias medidas para aliviar la carga tributaria, fue así como se procedió a los Estancos, empresas estatales que gravaban productos no necesariamente de primera necesidad, como el tabaco, el cual aportaba el 50% de los ingresos fiscales de la época, un verdadero alivio para el Estado y típico recurso heredado del Imperio Hispánico.

De la misma manera, y volviendo a seguir el legado Hispánico, se procedió a proteger de la despiadada oligarquía, a Resguardos Indígenas y Ejidos de las poblaciones urbanas, pues estos constituían verdaderos centros agrícolas, capaces, en sus mejores tiempos, de abastecer de alimentos a las poblaciones vecinas.
Todo este conjunto de medidas resulto tan eficaz que, en la Balanza Comercial, las exportaciones volvieron a superar a las importaciones , la economía interna se repunto; las trabas impuestas a las importaciones solo generaron beneficios a la economía interna, pues el producto interno no tenia que competir deslealmente con productos extranjeros elaborados a menor tiempo y mejor calidad, en otras palabras, la riqueza colombiana paso a manos colombianas.


Hasta ahí todo iba de maravilla, pero como en repetidas historias, y en protección a su reacida posición social, liberales y conservadores hicieron otra vez de la suyas, pues éstos siameses poseen la misma teoría libre-cambista, su diferencia solo radica en el color del partido, en razón a esto se llego, tristemente, a la segunda apertura económica, esta vez realizada por Tomas Cipriano de Mosquera, el cual muy bien confabulado con Florentino González, cometieron los mismos errores que su “libertador” Bolívar: derribaron las barreras aduaneras, procedieron a privatizar el Estanco del Tabaco, a acabar con la economía nacional, a privatizar resguardos y ejidos, a inundar la economía con productos extranjeros, a concentrar la riqueza en pocas manos, etc., abriendo más la diferencia entre ricos y pobres, llegaron así a desaparecer las fábricas de tejidos de Tunja y el Socorro, las de papel en Bogotá, y las de sombreros en Santander y Nariño, exportados hacia Venezuela y el Ecuador , entre otras.

Ante esta de nuevo tempestad, se unieron mentes sensatas, esta vez agrupadas bajo el bando de los Draconianos, quienes en sobresalientes intervenciones ante el Congreso, expusieron -como sus antecesores Santander-Marqués- la defensa del trabajo nacional por encima de los intereses personalísimos de potencias extranjeras y reacidas plutocracias, quienes desde la “independencia” solo pensaban en su porvenir. Muy bien escribe John Lynch: “Cómo, bajo el impacto de la revolución y de la guerra civil, el Estado creció débil y la Hacienda fuerte; los hacendados consiguieron una posición en la que no sólo controlaban el Estado sino que eran el Estado. En la época de los caudillos, la mayor parte de las Repúblicas hispanoamericanas parecían poco más que aglomeraciones de hacienda” .

En razón a estas “mágicas teorías” de libre cambio, era obvio el gran desfalco del Estado, su deuda interna y externa crecía a pasos gigantescos, en virtud a esto y para tapar un hueco con otro, el “sabio” Mosquera decidió expropiar los bienes de la Iglesia Católica, su sucesor, Manuel Murillo Toro, por Ley 47 del 22 de mayo de 1865 ordenó su puesta en remate

Fue tal la desgracia económica que el propio Mosquera pronunciaba en el avanzado enero de 1867 ante el Congreso: “Ya no existe ni un carpintero, ni un sastre, ni un zapatero porque no sólo se importaban los vestidos y zapatos sino también los muebles de todo tipo” En la misma tónica expresaba Miguel Samper en el año 1867: “Los mendigos llenas calles y plazas, exhibiendo no tan sólo su desamparo, sino una insolencia que debe dar mucho qué pensar… están infestadas por rateros, ebrios, lazarinos, holgazanes y aún locos ”.


Otra vez, y de manera milagrosa, aparecen en la escena política, dos grandes pensadores, de los mejores que ha dado estas tierras, Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro, los dos fieles herederos de la concepción solidaria del Hispanismo, unidos bajo la militancia del Partido Nacional; es así como su legado es asimilado por muchos a un Corporativismo, y mejor a un Socialismo de Estado, pues hicieron del Estado un motor y regulador de la actividad industrial


Fue así como su política, en contraposición a la libre-cambista, se edifico en un Estado planificador e intervencionista, pues solo así se podría regular y explotar al máximo los recursos existentes. Una de las primeras medidas fue restablecer las barreras aduaneras por intermedio de la ley 140 de 1880, pilar en la defensa del trabajo autóctono, gracias a este medida se pudo incentivar la creación de verdaderos talleres, que condujo inexorablemente al resurgimiento de la economía nacional, tales como los textiles, cueros, molinos, siderúrgicas y hasta químicos.

El café pasó de 107.586 sacos en 1880 a 531.437 sacos en 1898 momento en el cual representaba ya el 70% de las ventas al exterior, cuando en el período 1874-79, esta magnitud solo llegaba al 7% . Dichas medidas favorecieron en gran parte a los pequeños productores, pues estos ya no se veían sumergidos en una libertad de cambio, que bien siguiendo al sindicalista francés Julio Guesde, podría asimilarse a una libertad de zorro libre en gallinero libre.

Dicho periodo conocido como la Regeneración, fue de la misma manera vilmente atacado por la furia partidista (liberales-conservadores) pues su gobierno iba flagrantemente en contra de sus intereses plutocráticos, ya que en este periodo las políticas intervencionistas y previsionistas de Caro y Núñez, se oponían a la esencia libre-cambista de liberales y conservadores, agrupados en un mismo bando opositor, pues su existencia como plutocracia se estaba viendo seriamente afectada.

Es así como luego de diferentes argucias jurídicas, se llevo a la expedición de diferentes decretos y leyes para borrar de lo más intrínseco de la constitución del 86 el legado solidarista del régimen de la Regeneración.
A tan devastado panorama, fue introducida una tercera y fulminante Apertura, con rasgos similares a las antes mencionadas, con las mismas nefastas repercusiones, pero claro, esta vez aumentadas por un fiel exponente del libre-cambio, César Gaviria, quien muy “brillantemente” redujo los aranceles del 43.7% en promedio al 11.7%; sin exigir la correspondiente contrapartida a las otras naciones . Obviamente estas medidas, llevaron a lo predecible: el primer sector que resultó aplastado fue el agrícola, pues las importancias de productos alimenticios pasaron de uno a tres millones de toneladas; en consecuencia, dejaron de ser sembradas 500.000 hectáreas, especialmente de cultivos transitorios (cereales, oleaginosas, etc.) cuya superficie disminuyo en un 20%, lo que dejo sin empleo a 230.000 personas, corriendo la misma suerte, según el DANE, la pequeña y mediana industria la cual hubo de despedir a 250.000 empleados . Las pequeñas sociedad fueron totalmente averiadas, principalmente las ramas del textil (con pérdidas de 93.000 empleos entre 1994-1995), metalmecánica, química, madera, cueros, aceites, tabaco , entre otros.

Todo fue cayendo poco a poco, el sector privado se vio rápidamente diezmado, al sector público para suplir tan hondas heridas le fue necesario declarar “baldías” las grandes empresas públicas . El trabajador medio y bajo al ver semejante colapso no le quedo de otra que irse del país, trabajar informalmente, o en el peor de los casos, delinquir para salvaguardar su penosa situación.

Esta sorprendente teoría del libre cambio nos lleva a la felicidad de ser unos de los países con mas pobreza, indigencia, y peor aún con la concentración de riquezas en tan pocas manos, que seguro no sobrepasan de cien familias.

Ante tan devastadora historia Republicana, liberales, conservadores y comunistas siguen aferrándose tacita o implícitamente a la apertura de nuestra economía, olvidando nuestra propia trayectoria vital como nación, por ello tristemente, lo más seguro es que el gran plutócrata Santos de nuevo nos lleve a una cuarta y devastadora apertura; y mientras nos afanamos por firmar cuanto tratado de libre comercio hay, de romper aranceles y adecuar nuestra legislación interna a las teorías de Friedman, las potencias del primer mundo realizan exactamente todo lo contrario, pues en este mercado de alta industrialización, nuestra pobre economía solo podrá resurgir de sus cenizas mediante una autarquía de corte nacionalista, que la coloque económicamente al mismo nivel de los países desarrollados.


[1] An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations.
[2] Corsi Otálora, Luis. ¿Autoabastecimiento o Apertura?. Bogotá 1996. Página 13. Editorial Academia Boyacense de Historia.
[3] Ídem, página 14.
[4] Bolívar. Obras Completas. Op. Cit. Tomo III, página 30.
[5] Ídem, página 66-67.
[6] Corsi Otálora, Luis. ¿Autoabastecimiento o Apertura?. Bogotá 1996. Página 18. Editorial Academia Boyacense de Historia.
[7] Varios. La Época de las Revoluciones Europeas. 1780-1848. México 1976, página 177. (Siglo XX Editores).
[8] Corsi Otálora, Luis. ¿Autoabastecimiento o Apertura?. Bogotá 1996. Página 16. Editorial Academia Boyacense de Historia
[9] Vallenilla Lanz, Laureano. Cesarismo Democrático. Caracas 1983. Página 83 ( Editorial U. Santa María)
[10] Santander, Cartas y Mensajes del General. Compilación de Roberto Cortázar. Bogotá 1954. Vol. VIII, p. 185 (Ed. Librería Voluntad)
[11] Corsi Otálora, Luis. ¿Autoabastecimiento o Apertura?. Bogotá 1996. Página 34. Editorial Academia Boyacense de Historia
[12] Caballero, Enrique. Historia Económica de Colombia. Bogotá 1970, página 182 (Editorial Banco de Bogotá)
[13] Mc Greevey, William Paul. Historia Económica de Colombia 1845-1930. Bogotá 1975, página 103 (Ed. Tercer Mundo)
[13] Liévano Aguirre, Indalecio. Rafael Nuñez. Bogotá 1985, página 64. (El Ancora Editorial)
[14] Lybch. Las Revoluciones Hispanoamericnas, Op.. Cit.,p. 385.
[15] Corsi Otálora, Luis. ¿Autoabastecimiento o Apertura?. Bogotá 1996. Página 54. Editorial Academia Boyacense de Historia
[16] Ídem, página 57
[17] Samper. Miseria en Bogotá. Op Cit. Páginas 8-10.
[18] Ídem, página 162
[19] Mcgreevey, William Paul. Historia Económica de Colombia 1845-1930. Bogotá 1975, página 211 (Ed. Tercer Mundo)
[20] Corsi Otálora, Luis. ¿Autoabastecimiento o Apertura?. Bogotá 1996. Página 83. Editorial Academia Boyacense de Historia
[21] El Espectdor. Febrero 19 de 1995.
[22] Corsi Otálora, Luis. ¿Autoabastecimiento o Apertura?. Bogotá 1996. Página 88. Editorial Academia Boyacense de Historia
[23] EL TImepo junio 27 y julio 6 de 1995.
[24] Corsi Otálora, Luis. ¿Autoabastecimiento o Apertura?. Bogotá 1996. Página 91. Editorial Academia Boyacense de Historia

martes, 17 de mayo de 2011

DENUNCIA CONTRA DELEGADO DDHH ONU‏



2 Reclamo a Represent Ante Ddhh Onu en Colombia-17!05!11

LA FINANCIACIÓN DEL ESTADO Y LA PLUTOCRACIA


El Estado en la teoría política democrático-capitalista, se caracteriza por su personalidad anónima. En otras palabras sus funcionarios y representantes simulan ser el mismo Estado, y no a ninguna persona física, eximiéndose por tanto de cualquier lazo del orden social, y exponiéndose como los portadores únicos y legítimos de la soberanía del pueblo.



El Estado en esta ideología pasa a ser la expresión de la soberanía nacional, es decir aquel poder que residía en todos los poderes comunales independientes, se convirtió en una simple expresión de unos representantes elegidos por la providencia, para ejercer tan preciada labor, encomendada por la elite acaudalada (no hay que olvidar que la constitución de Cúcuta determina unas cuotas de capacidad monetaria para poder votar en las elecciones).

En dicha teoría demo-capitalista, se puede resumir todo el accionar público en dos marcos conceptuales, el Sector Privado y el Sector Estatal, en un Estado así concebido sólo se puede optar por el estado-mercado; aquel cuyo único fin es el garantizar el funcionamiento, las ganancias y la manutención de la oligarquía, con grandes recursos monetarios.

Esta herencia se la debemos en su máximo desarrollo a la constitución americana, la cual fue copiada de las más diversas formas en las distintas constituciones de los pueblos latinoamericanos. La constitución de Cúcuta es un ejemplo de ello, ya que en sus planos conceptuales, sólo se diferencia de los americanos en su versión centralista al concebir el Estado Colombiano.

El derecho fundamental es por tanto, la propiedad privada, única e inviolable. La representación directa es una ficción para el capitalismo, a la cual hay que darle los menores espacios posibles. El Estado no puede tener ningún poder de planeación y mucho menos puede decidir su curso futuro, o determinar la política monetaria, eso es una labor exclusiva de la banca privada o de tecnócratas especializados.

Aunque todo colombiano se ve afectado por las decisiones monetarias, tomadas desde los centros de poder del Estado, encuentra que no tiene ningún poder sobre esta, peor aún el ciudadano del común se enfrenta a que sus gobernantes ya no tienen capacidad alguna de decisión y que aquellas decisiones importantes que le incumben a todo el mundo se toman desde los centros financieros, al decir de Rockefeler “Denme el control la moneda de un país y me importara un carajo quien haga las leyes”.

LA FINANCIACIÓN NACIONAL


La financiación nacional ha sido uno de esos legados desastrosos, que hemos recibido de la constitución de 1991. Al Estado se le prohibió esa tan sana práctica usada por Nuñez de controlar desde el Estado la emisión primaria para financiar la actividad Estatal y controlar el desarrollo de la economía. Al estado en el artículo 373 de 1991 se le prohibió que el Banco de la República le otorgara créditos al Estado mediante el recurso de la emisión de divisas y por tanto sólo se le permitió al Estado el acudir a la emisión de deuda pública en el mercado nacional para financiar su actividad.

La decisión de no financiar al gobierno con emisión de moneda, es decir se le negó al estado el recibir los beneficios del Señoraje 

1. Siempre que haya inflación va a existir el señoraje y el beneficio término por ser percibido por la banca privada.

El manejo de los TES (Títulos de Tesorería), que representan el 90% de la deuda interna, nos permitirá mostrar el costo que asumió el Estado a favor del mercado. El aumento de las tasas de interés en los TES aumento el déficit estatal en los años 90 y el comportamiento de emisión siempre a la alza, terminó por afectar gravemente las finanzas públicas.

El Estado coloca TES en tres segmentos diferentes. El primero es el mercado de capitales donde la tasa se determina libremente. El segundo es el “mercado” de las entidades públicas que deben invertir todos sus excesos de liquides en TES. Por último se encuentra el ISS que tienen obligación de invertir sus reservas en TES. Estas dos últimas determinan sus tasas por las estructuras de las subastas del mercado.

Este sistema lideró a que el Estado fuese el oferente de los TES y a su vez su gran demandante. El Estado sigue el ciclo ridículo de emitir TES para poder pagar los rendimientos de las instituciones públicas. Pero a pesar de su poder de mercado el gobierno se ha negado a incidir en las tasas.

Terrible legado, ya que una vez implementado esto y dados los beneficios que le otorgo la constitución a los entes privados para “jugar” con esta deuda el estado este ha seguido un ciclo de endeudamiento que muy pronto hará que la única misión del estado sea el pagar los intereses de la deuda que ha adquirido internamente

LA FINANCIACIÓN DE LA BANCA MULTILATERAL

Esta financiación de la banca internacional ha sido peor que la que el Estado ha tenido con la burocracia nacional. Tal financiación puede provenir de los más diversos medios como el FMI, el Banco Mundial, el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), el Banco Asiático de Desarrollo o la Banca Privada Internacional. Los costos de todas estas son indescriptibles, más aún cuando se le recomienda a un Estado mantener sus niveles de deuda.

El pago de la deuda externa está determinado por el monto de la deuda, los intereses pagados y la tasa de cambio. Aún así las entidades internacionales se cubren de estas variables y tienden a imponer tasas variables que garanticen su inversión y crezcan según el “reference rate” (Tasa de Referencia) o según las variables de la tasa de cambio del dólar.

Hay que tener en cuenta que en este mes el FMI, amplió su cupo de crédito a Colombia a unos 6100 millones de dólares. Los créditos del FMI, suelen estar atados e imponer cambios en las estructuras nacionales, pero una vez que el Estado es incapaz de pagar esos créditos se tiene que conformar a las reformas estructurales que implica el refinanciar los créditos o peor aún pedir un “Stand By” del mismo. Las reformas comúnmente se centran en la privatización, en la reducción de subsidios prestados por el Estado como a su vez la disminución de puestos públicos.

No hay que olvidar que con respecto a la banca privada internacional, y después de las desastrosas experiencias de los países latinoamericanos con bancos como el City Bank, ya que los países latinoamericanos al ser incapaces de pagar dichos créditos tuvieron que garantizar el pago de su deuda emitiendo los afamados Bonos Brady2 y el adquiriendo bonos americanos, no es mucho lo favorable que se pueda hablar de ello o de la intervención del FMI en estos casos, por lo que en este trabajo me concentrare en los manejos inescrupulosos del BM y el BID.

Las estructuras organizativas y las formas de voto en estas organizaciones difieren poco. Básicamente se pueden enmarcar por la participación predominante de los Estados Unidos (como si hablásemos de una sociedad anónima) y la imposibilidad de tomar decisión alguna sin su aprobación, a la imagen y semejanza de lo que sucede en el consejo de seguridad de la ONU. Órganos de explotación, que tienen como propósito sustentar la “conciencia universal”.

El Banco Mundial y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) son conocidos como bancos de desarrollo, por tanto según estos su misión principal es prestarles a los países tercermundistas o en desarrollo, para que estos realicen proyectos estructurales (obras viales, aumento de la capacidad de suministro de servicios públicos, suministro de servicios públicos etc.) y a su vez por el otro lado, los créditos de esta Banca pretende la imposición del estado gendarme (desmantelar el Estado), la reducción de las empresas públicas y el implementar fuertes privatizaciones, exigidas por la banca multilateral. Se me ocurre por ejemplo cuando en el año 1997 el BID prestó 350,000 dólares a INVIAS para desarrollo de regulaciones de concesiones de carreteras y administración de dichas concesiones, como es lógico dicho préstamo pretendía crear las bases para que los funcionarios públicos del Estado colombiano supiesen como llevar a cabo las licitaciones públicas para otorgar las obras viales al mejor postor (en otras palabras al más corrupto).

En síntesis la labor de esta banca es sustentar las políticas del FMI, haciendo que los estados realicen proyectos estructurales y licitaciones, tendientes a la privatización, a conceder a sumas irrisorias la infraestructura de los entes públicos a contratistas privados y a declarar la inoperancia absoluta en cualquier aspecto posible del Estado colombiano.

Al igual que en los créditos del FMI, y aunque no está estipulado en sus principios, el BM y el BID tienden a poner “ataduras” a sus proyectos y a condicionar a qué tipo de propósitos deberán ir sus créditos, condiciones que están destinadas a beneficiar al sector privado, en especial a aquel sector privado de los países plutocráticos, por lo que presionan para que las licitaciones de consultores y de contratistas, se realicen de la forma más abierta posible, para que así las empresas privadas participen con las más amplias garantías en los procesos financiados con deuda del Estado Colombiano, y que a la final va a ser pagada por los colombianos, mientras que las grandes ganancias son conservadas por los entes privados.

Los créditos irresponsables que el Banco ha permitido son otro ejemplo desastroso de la política de está banca multilateral, con proyectos en muchos casos insustentables que han liderado a quiebras y perdidas insustentables. Los desastres de dicha política en el pasado, no importan, estos bancos están obsesionados en lograr que el estado se endeude al máximo, lo que ha sido logrado con una política crediticia que permite el endeudamiento libre de los diversos entes Estatales distintos al gobierno central, como lo son los departamentos, municipios, alcaldías locales o entidades autónomas, lo que ha liderado una insustentable y creciente deuda.

En resumen el estado-mercado colombiano ha llevado un proceso de fuerte descentralización y endeudamiento innecesario con el sector privado y la banca extranjera, haciendo del Estado un botín más a conseguir en la lucha del libre mercado. La misión principal del estado se convirtió en proteger al especulador santo y apóstol en el sistema demo-capitalista, cualquier cosa contraria a esto sería una atrofia y por tanto será extirpada por los elegidos y declarada herejía por los inquisidores destinados a ser ricos y por tanto deberá ser aceptada por aquellos maldecidos a ser pobres, esto se trata de la instauración máxima del calvinismo paria y apátrida, que se consolido en nuestras instituciones como una enfermedad terminal sin remedio alguno.

1Señoraje: Los ingresos que se obtienen de la emisión de dinero, dado que el valor intrínseco del papel o de la acuñación de metal es menor al nominal.

2Bono Brady: A principios de la década de los 80, algunos países en desarrollo no pudieron hacer frente a sus obligaciones deudoras. Se pusieron en marcha una serie de medidas para resolver el problema de la deuda de esos países, pero la que tuvo más éxito  fue la que propuso en 1989 Nicholas Brady, un antiguo Secretario del Tesoro de Estados Unidos. En esencia, los bonos Brady son títulos que dan una nueva estructura a la deuda de un país al intercambiar préstamos comerciales por bonos nuevos. Normalmente, estos bonos nuevos tienen algún tipo de garantía relacionada con bonos cupón cero del Tesoro de EE.UU. y con vencimientos hasta 30 años. Estos títulos se ponen en un fideicomiso para garantizar la devolución del principal y algunos de los pagos de intereses, pero se le da un tiempo prudencial al país para comenzar a pagar su deuda e intereses, por ejemplo 15 años.

*Si se desea mayor información ver: “El desmanejo de la deuda pública interna”, Mauricio Cabrera Galvis y Jorge Iván González


Santiago Iasi

domingo, 8 de mayo de 2011

URABA INVADIDO! CURA GIRALDO DETRÁS DE LAS INVASIONES



COMENZARON LAS EXPROPIACIONES ! KOMINTERN EN EL URABA
URABA INVADIDO!

OKUPAS EN EL URABA!





EL PARTIDO COMUNISTA MOVILIZA SUS ESBIRROS, REUNIÓN SECRETA DE LAS CABEZA DEL PC3 DESENCADENA INVASIONES


Con 350 agentes de la Policía del Urabá Antioqueño, comenzó el desalojo de más de 5 mil personas que invaden de manera ilegal fincas en los municipios de Apartadó, Chigorodó y Carepa, en Antioquia.


Después de dos horas de reunión entre el gobierno municipal de Apartadó y los líderes campesinos, no se pudo llegar a un acuerdo, por lo que las autoridades de inmediato comenzaron los operativos para desalojar a estas familias.




El teniente coronel Víctor Ángel Gutiérrez Ortega manifestó que estas personas tienen incomunicado al municipio, debido a que la vía principal está bloqueada en el Corregimiento el Reposo y la carretera alterna por Montería se encuentra cerrada por la caída de un puente.



Igualmente, en la terminal de buses hay represados más de 30 vehículos con más de mil 200 personas que se encuentran a la espera de que se pueda habilitar este corredor.



El ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo y el gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos Botero, habían impartido la orden de que estos campesinos fueran desalojados de estos predios de la zona agroindustrial del Urabá.





SE REPORTAN A LA FECHA LAS SIGUIENTES INVASIONES:

CHIGORODÓ

BARRIO GUAYABAL 3 HECTĮREAS 800 PERSONAS
DETRĮS DE LA BOMBA TERPEL (CASCO URBANO) 1 HA 400 PERSONAS
VĶA CHAMPITAS 6 HA 600 PERSONAS
BUENOS AIRES (CASCO URBANO) 1 HA 400 PERSONAS
BARRIO EL PORVENIR 1 HA 400 PERSONAS


CAREPA

FINCA VERACRUZ SECTOR TILAPIAS 8 HA. 400 PERSONAS
BARRIO PARAISO 19 HA 800 PERSONAS

APARTADÓ

CORREGIMIENTO EL REPOSO (BLOQUEO CARRETERA) 9 HA 1200 PERSONAS
BARRIO 20 DE ENERO 10 HA 1200 PERSONAS
(ESTRIBACIONES CORREGIMIENTO SAN JOSÉ DE APARTADÓ)
BARRIO OBRERO (2 LOTES) 600 PERSONAS


SIN PROBLEMAS DE ORDEN PŚBLICO
CORREGIMIENTO CHURIDÓ PUEBLO - APARTADÓ (SIN DETERMINAR N° DE INVASORES)
CORREGIMIENTO CURRULAO - TURBO (SIN DETERMINAR N° DE INVASORES)


jueves, 5 de mayo de 2011

AMENAZA A DEFENSORES DE DERECHO HUMANOS

Denuncio la amenaza contra mi vida que fue enviada a mi email esta noche, en donde las FARC, con fecha anterior, me notifican que he sido declarado objetivo militar junto a otros 4 defensores y fiscales que actuamos como representantes de victimas en los procesos judiciales que cursan en contra de esa organización criminal. Es de resaltar que uno de los amenazados ya fue asesinado; que yo fui victima con mis hijos de un atentado criminal el pasado 3 de marzo y que un fiscal antiterrorista y otro defensor amenazado han realizado denuncias en medios, por amenazas telefónicas.

Fernando Vargas y Jaime Restrepo
Igualmente son declarados objetivos militares, los doctores Jaime Restrepo Restrepo y Miguel Fierro Pinto, destacados directores de la Asociacion de victimas civiles de la guerrilla y de Un Millón de Voces, respectivamente y miembros de UnoAmerica.


Esto es un claro atentado contra el derecho a la justicia, la verdad y la reparación de las víctimas de las guerrillas, pretendiendo forzar nuestro retiro de los procesos en los que actuamos como representantes de victimas y acallando nuestras denuncias, por vía de la intimidación y el asesinato.


Hago responsable de mi vida y la de mi familia, al comunismo genocida y sus brazos armados, pero especialmente al estado colombiano y al gobierno nacional, por no garantizar en debida forma nuestras vidas e integridad personal, entorpeciendo así nuestro trabajo en favor de las víctimas de las guerrillas comunistas en Colombia y por omitir gravemente sus obligaciones de garantizar nuestros derechos.



Fernando Vargas

Presidente

Comité Nacional de Víctimas de la Guerrilla -Vida

martes, 3 de mayo de 2011

TEOLOGIA DE LA LIBERACIÓN UNA MALDICIÓN "SACERDOTE GUERRILLERO ARREPENTIDO"


P. Luis Eduardo Pellecer.


“Este reino es el que predicamos los sacerdotes de la nueva ola, es un reino equivalente al socialismo. Obviamente, para llegar a ese reino necesitamos el poder. Se llega al poder a través del odio contra el rico. Esta es la primera arma que yo aprendí...


El sacerdote P. Luis Eduardo Pellecer Faena, se confesó públicamente como guerrillero arrepentido ante los periodistas de El Gráfico y Prensa Libre de Guatemala, en la televisión y ante el Senado norteamericano. La confesión ayuda a comprender el pasado de Guatemala, El Salvador y Nicaragua, y el presente de México y es un testimonio de la deformación de la misión evangelizadora obrada por los sacerdotes promotores del Magisterio paralelo.

Roberto Martialay en su libro Comunidad de Sangre (El Mensajero, Bilbao, 1983) lo da por muerto. El folleto "El desafio de ser jesuita", editado por el padre Elías Basila (ClAS, México, julio de 1989) para presentar su congregación a los jóvenes, ofrece en la página 43 un elenco de "Mártires de hoy" que comienza diciendo: "Entre 1973 y 1983 diecisiete sacerdotes dieron testimonio con su sangre en el Tercer Mundo" y que incluye al P. Pellecer Faena: "9-6-8 (fecha de desaparición): P. Luis Eduardo Pellecer, S.J., Sociólogo en Guatemala. Aunque vive aún aprisionado y manipulado por el régimen guatemalteco, Luis Pellecer puede ser considerado mártir de nuestro tiempo ".

Ya es sintomático que diga "dieron testimonio" en lugar de "dieron testimonio de su fe" y que no incluya a ninguno de los sacerdotes que fueron verdaderamente mártires de la fe en los países comunistas de Asia -China, Corea, Vietnam- y el este de Europa. Sorprende que años después de la conversión y confesión pública del padre Pellecer Faena, los sacerdotes decidentes sigan repitiendo la historia de su manipulación y lavado de cerebro. En perfecto uso de sus facultades físicas y mentales, con plena libertad y espontáneamente, declaró: "Estoy muy arrepentido de haber contribuido y participado en acciones subversivas que han sembrado la violencia en el país... ", Desde ese momento los sacerdotes del Magisterio paralelo empezaron a extender el rumor de que había sido forzado, había enloquecido, etc.

Ante la pregunta de los periodistas "Mientras fue miembro del EGP (Ejército Guerrillero de los Pobres) ¿utilizó algún "seudónimo"? ¿ cuál fue?, el P. Luis E. Pellecer Faena contestó secamente: Era conocido como "Marcos" (no tiene que ver con el famoso subcomandante de Chiapas, pero curiosamente utilizaba el mismo nombre).

El sacerdote, P. Luis Eduardo Pellecer reveló que era miembro activo del EGP y que decidió entregarse a las fuerzas de seguridad del gobierno guatemalteco "al comprender que había tomado un camino equivocado". También confesó haber participado activamente en acciones violentas y de guerrilla en Nicaragua y El Salvador, siempre apoyándose en organizaciones de campesinos.

Pellecer Faena estudió el bachillerato en ciencias y letras en el Liceo Guatemala, luego estudió ingeniería civil y filosofía en México, en ambas carreras obtuvo la licencia. Señaló que, gracias a sus estudios, había aprendido a manejar las tres armas que son las más poderosas y explosivas:

a. El bagaje de la teología de la liberación.

Dijo: "La teología de la liberación consiste en la presentación a un pueblo pobre de un nuevo Jesús, un Jesús totalmente distinto al que todos nosotros conocimos. Se trata de un Jesús rebelde, revolucionario, opositor al sistema capitalista... Un Dios parcial, el Dios de los pobres, que únicamente aseguraba la salvación para el pobre y marginaba al rico y al hombre que se encontraba al frente del gobierno. Había aquí la primera semilla de distorsión, había una fe predicada equivocadamente. Desde el comienzo de este nuevo Evangelio aparecía el desvío. La gente se preguntaba por los otros (por los ricos), y la nueva iglesia respondía que los económicamente poderosos habían permanecido explotando al pueblo por varios siglos y que era necesario que el pobre tomara el poder"

"El año pasado predicamos esto al extremo de decir lo siguiente: la Navidad debería de celebrarla sólo el pobre, porque el que nace es el Jesús de los pobres, el rico no sabemos qué es lo que está celebrando"

"Dios mandó a Jesús para formar en la tierra un nuevo reino, pero un reino de los pobres. Este reino es el que predicamos los jesuitas, es un reino equivalente al socialismo. Obviamente, para llegar a ese reino necesitamos el poder. ¿Cómo se llega al Poder? Es necesario indicar que ese Jesús de los pobres es totalmente ajeno al Jesús tradicional, al que predica la Iglesia desde hace 20 siglos. Es un sistema socialista. Se llega al poder a través del odio contra el rico. Esta es la primera arma que yo aprendí a manejar"

b. La segunda arma es el instrumental marxista-leninista que todos los nuevos jesuitas conocen muy bien.

“ Para penetrar entre la sociedad se necesitan cuatro años de estudio que yo efectué en México y El Salvador, es decir, me convertí en un experto en esta clase de doctrinas. Al principio pensé que ese instrumental marxista sólo quedaría en un ideal y que nunca podría llevarse a la práctica. Aquí tuve una equivocación muy grande, porque efectivamente, el marxismo ha llegado a lo trágico".

c. "La tercera arma es la opción propia que la Compañía de Jesús tomó hace dos años en una congregación donde estaban los máximos representantes de la institución.

En aquella reunión se acordó que todos los jesuitas deberían trabajar en favor de todos los sectores más pobres del campo y la ciudad. Que deberíamos contribuir a radicalizar ese mensaje del Jesús pobre. Nuestras vidas y nuestros conocimientos deberían ponerse al servicio del campesinado y del obrero" ( el P. Pellecer se refiere a la XXXII Congregación General de la Compañía de Jesús que se celebró en Roma a inicios de 1975 bajo la presidencia del P. Pedro Arrupe, superior general).

"Fue así como depositamos entre la ciudadanía un nuevo evangelio, un nuevo Jesús sangriento, por así decirlo. Nuestro objetivo era alejar al campesino y al obrero de La Iglesia tradicional para convertirlos en auténticos Luchadores en función de una fe y de un espíritu religioso. Fuimos capaces de saber entrarle al pueblo, de dosificar toda aquella ciencia marxista para los niveles propios de las personas que tienen una cultura general y politica muy baja. Fuimos capaces de crear una pedagogía para el oprimido, transmitimos nuestros conocimientos con catecismos matemáticos, recursos audiovisuales y con la autoridad que da la Iglesia al sacerdote. Esta actividad la desempeñé primero en Nicaragua, luego en El Salvador y en tercer lugar en Guatemala". El P. Pellecer realizó todo este trabajo en la clandestinidad encubierto bajo la identidad de un catequista o delegado de la Palabra de Dios.

Continúa su relato: "De esta manera, Logramos aglutinar al campesino, pero como nadie se organiza por así, todo es función de equipo. A esta organización le colocamos un segundo piso, le dimos una propuesta política, señalándoles que había llegado el momento de defenderse de la explotación ".

Después, en una segunda rueda de prensa, el padre Pellecer Faena añadió nuevos datos sobre la guerrilla y la subversión en América Latina: "Las actividades religiosas son la base inicial para Los movimientos subversivos, porque la palabra de los sacerdotes y de Las monjas tiene mayor credibilidad entre Los campesinos y obreros... "

"Los sacerdotes de esta nueva ola, jóvenes presentan un nuevo Jesús, un nuevo Cristo, no como el del Evangelio, sino un Dios sectarizado, parcial, destinado sólo para los pobres y enemigo de los ricos porque estos ya tuvieron su oportunidad. Han creado un Jesús revolucionario. El Jesús de los jesuitas jóvenes es un Jesús equivalente al socialismo, opuesto al tradicional, al histórico, es un Jesús sólo para la revolución, para llegar por él a la toma del poder".

"Los sacerdotes de mi generación efectuaron cuatro años de estudio en el marxismo-leninismo. Pero se llegó a la conclusión de que no podía ser sólo un marxismo técnico, teórico, sino un leninismo práctico y esto sólo puede lograrse por medio de la incorporación a la guerrilla" .

El fin era, según dijo, distorsionar para sembrar la semilla de la rebelión, mediante la presentación de un Jesús sangriento, en una iglesia polarizada. Esto es lo que están haciendo en Chiapas. y están preparándose para repetir en otros puntos.

Después de estas declaraciones, los sacerdotes del magisterio paralelo de Guatemala y de México han alegado que el P. Pellecer decía todas estas afirmaciones (que según ellos eran mentiras) porque estaba drogado o bajo intimidación. Él volvió a aparecer en público y demostró ante los periodistas que su conversión era libre y auténtica y que todos sus testimonios eran ciertos. Avaló sus relatos con documentos y gracias a sus indicaciones pudieron hacerse muchas detenciones que ayudaron a calmar la tensa situación de Guatemala. El P. Pellecer ha sido amenazado de muerte por sus antiguos compañeros de guerrilla que lo llaman el "Judas del Cristo de los pobres" o el "Judas de los pobres". El P. Pellecer dice que se parece más a San Pedro, pues traicionó a Jesucristo, pero supo arrepentirse y volver a la Iglesia.

En El Salvador, hubo otros muchos que quisieron denunciar estos crímenes y murieron asesinados: el P, Rutilio Grande o el profesor Francisco Peccorini. El testimonio de Mons. Freddy Delgado ocupa el capítulo siete de este libro. Otros fueron utilizados como símbolo y después asesinados por los grupos religiosos marxistas con el fin de suscitar apoyos y crear confusión, como el arzobispo Óscar Arnulfo Romero Galdames. A otros simplemente los eliminaron por colaborar con los que nunca se doblegaron ante las estrategias marxistas, como Manuel Solórzano y Nelson Rutilio Lemus. Otros fueron secuestrados como el P. Mariano Brito, el P. Rafael Urrutia, Mons. José Eduardo Álvarez (presidente de la conferencia episcopal de El Salvador) y otros han sido amenazados de muerte como el P. Abraham Rodríguez, la madre Pilar Manceñido y los obispos Pedro Arnoldo Aparicio, José Álvarez, Luis Chávez y González, Arturo Rivera Damas y Marco Revelo. Por esta razón no es fácil tener más testimonios firmados.

Hay también algunos sacerdotes rebeldes guerrilleros, además de Pellecer Faena, que recapacitaron, dejaron la Compañía y hoy llevan una vida normal: uno es José Antonio García Durán, profesor de economía en la Universidad de Barcelona. Antes de dejar la Compañía, sus superiores le pidieron que secuestrara a una mujer y después, con los años, la hermana de la secuestrada llegó a ser una de sus alumnas. Lo reconoció, pero la familia le perdonó porque entendió que el profesor de economía ya no tenía nada que ver con el sacerdote guerrillero, autor de artículos de economía marxista. Hoy, el profesor Pepe García Duran está arrepentido de su experiencia guerrillera; sin embargo, no puede colaborar para desmantelar las guerrillas de los nuevos sacerdotes desidentes porque pondría en peligro a su familia. Es un hombre que prefirió aceptar la verdad antes que vivir sometido a la ideología.